Representantes del capítulo Hidalgo de Tauromaquia Mexicana expusieron su postura frente al debate legislativo sobre la prohibición de las corridas de toros, destacando su relevancia cultural, social y económica, así como la necesidad de garantizar procesos de consulta a pueblos indígenas antes de tomar una decisión.

La organización Tauromaquia Mexicana se sumó al debate público en torno a la posible prohibición de las corridas de toros en la entidad, al fijar su postura durante una conferencia de prensa en la que convocó a la presentación del libro México Taurino.
En este contexto, la agrupación sostuvo que la discusión debe abordarse desde una perspectiva plural. “Nuestra postura es clara: en una sociedad democrática deben escucharse todas las voces y debatirse las ideas con seriedad”, expresaron sus integrantes.
En el encuentro con medios participaron Sonia Cristina López Valderrama, presidenta del capítulo de Tauromaquia Mexicana en la entidad; Luis Manuel Leiza Kanan, tesorero del capítulo en la entidad; el matador Luis Gallardo; así como Aldo Rodríguez García, encargado de los temas jurídicos.
Desde un enfoque económico, destacaron que la fiesta brava representa una actividad con impacto relevante en la entidad. Señalaron que cada corrida de toros puede generar alrededor de 96 empleos, además de una derrama económica estimada en 12 millones 672 mil pesos, derivada principalmente de sueldos y servicios asociados.
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Esta actividad incluye la crianza y alimentación del toro de lidia, respaldada por más de 2 mil 300 unidades ganaderas registradas a nivel nacional.
A esto se suma una amplia cadena de valor que involucra sectores como la ganadería, así como la producción de forrajes, insumos veterinarios, transporte, comercio, servicios y actividades culturales.
En el caso de Hidalgo, esta actividad tiene una presencia significativa, con alrededor de 45 ganaderías de toros bravos distribuidas en la entidad. De estas, 14 se encuentran agremiadas a la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, “las otras no, pero son ganaderías muy importantes”.
Asimismo, resaltaron la participación de trabajadores como vendedores, personal operativo, músicos, prestadores de servicios y profesionales del toreo, además de actividades complementarias como la elaboración de insumos y artesanías.
“Hay trabajadores como vendedores, meseros, acomodadores, personal operativo, administrativo y de seguridad; la banda de música; transporte —empresas que trasladan toros y caballos—; profesionales del toreo como toreros, novilleros, rejoneadores, picadores, banderilleros y mozos de espada. También el comercio y servicios complementarios: venta de alimentos, souvenirs, empresas de publicidad, medios de comunicación, entre otros”, precisó Sonia Cristina López Valderrama.
Consulta en comunidades indígenas, eje del posicionamiento
Uno de los puntos centrales de su posicionamiento fue la exigencia de una consulta a comunidades indígenas antes de avanzar en cualquier proceso legislativo que pretenda eliminar este espectáculo.
De acuerdo con la organización, en Hidalgo se realizan festejos taurinos en 57 municipios, distribuidos en 115 localidades, donde una proporción significativa de la población pertenece a pueblos originarios.
En ese sentido, señalaron que el artículo 2º constitucional establece la obligación de consultar a estas demarcaciones cuando se pretendan implementar medidas que puedan afectar su vida cultural, social o económica.
Además, fueron enfáticos al considerar que el proceso legislativo en Hidalgo presenta irregularidades desde su origen. “Consideramos desaseado e ilegal el inicio de este proceso legislativo tendiente a prohibir las corridas de toros, porque antes de esto debieron haber realizado consulta a los pueblos originarios, que ya cité su número y su importancia”, puntualizó Aldo Rodríguez García.
Añadieron que dichas consultas tienen como finalidad “obtener el consentimiento de estos pueblos indígenas o, en su caso, llegar a un acuerdo con ellos”, lo cual —afirmaron— no ha ocurrido hasta el momento.
Por ello, sostuvieron que el procedimiento legislativo “inició con el incumplimiento del mandato constitucional”, al no haberse garantizado este mecanismo previo de participación.
En ese contexto, los taurinos recalcaron que respetan las declaraciones del gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, quien ha expresado que las corridas de toros deberían desaparecer; sin embargo, consideraron que se trata de una postura personal.
Subrayaron que, en un estado de derecho y en una democracia, la decisión corresponde exclusivamente al Poder Legislativo, por lo que será el encargado de analizar y resolver el tema con base en información objetiva, datos precisos y en apego al marco legal vigente, respetando la división de poderes.
Debate legal y alcance de la NOM-033
En el ámbito normativo, señalaron que la Norma Oficial Mexicana NOM-033 —relativa a métodos de sacrificio de animales— no resulta aplicable de manera directa a la tauromaquia. Explicaron que dicha norma se enfoca en procesos de matanza y eutanasia bajo condiciones específicas, mientras que la tauromaquia, por su naturaleza histórica, cultural y reglamentaria, se desarrolla bajo un marco distinto.
Asimismo, argumentaron que la legislación estatal en materia de protección animal contempla excepciones para esta actividad.
Impacto económico y laboral en riesgo ante posible prohibición
El matador Luis Gallardo advirtió que una eventual prohibición de las corridas de toros impactaría de manera directa en su actividad profesional y en toda la cadena económica que la rodea. Con 22 años de trayectoria, señaló que la medida afectaría no solo su sustento, sino el de múltiples actores vinculados al sector.
Destacó que, además de los toreros, existen al menos tres escuelas taurinas con cerca de 75 alumnas y alumnos, así como una amplia red de oficios que dependen de esta actividad, como la fabricación de espadas, el bordado, la talabartería y la confección de trajes de luces.
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Actividad con arraigo cultural y social
Durante su exposición, subrayaron que la tauromaquia forma parte de un entramado cultural con más de 500 años de historia en México, vinculado a celebraciones comunitarias, ferias patronales y tradiciones locales.
Indicaron que, además de su dimensión económica, la actividad está ligada a prácticas culturales y formas de organización social, particularmente en demarcaciones rurales.

Presentarán el libro “México Taurino” en Pachuca
Como parte de su estrategia para incidir en el debate público, Tauromaquia Mexicana anunció la presentación del libro México Taurino, la cual se llevará a cabo el próximo jueves a las 18:30 horas en Pachuca.
La obra reúne estadísticas, investigación, imágenes y datos sobre la presencia de la estos festejos en el país, documentando su arraigo cultural y su impacto económico.
Con esta publicación, la organización busca aportar elementos informativos al debate en curso, en un contexto donde la discusión sobre la tauromaquia en Hidalgo continúa abierta en el ámbito legislativo estatal y sin avances desde hace poco más de un año.






